Ya ha pasado casi un año desde que comenzó la incipiente y aún controversial tregua entre las pandillas. En la noche del 8 de marzo y la madrugada del 9 de marzo del 2012, bajo el manto de la oscuridad, se transfirió de una prisión de máxima seguridad a una de mínima seguridad a diversos dirigentes pandilleros, con lo cual dio inició un proceso de paz que continúa hasta la fecha. En pocos días, disminuyó de forma dramática el índice de homicidios. Por ello, El Salvador ya no está incluido en la lista de los países más violentos del mundo y la seguridad ya no encabeza la lista de preocupaciones del pueblo salvadoreño.

STAY CONNECTED