EE.UU. debe presionar a Lobo para restablecer la democracia en Honduras, dicen expertos
Agencia EFE
27 de enero del 2010
El Gobierno de EE.UU. debe alentar al nuevo presidente de Honduras, Porfirio Lobo, a que restaure la democracia en ese país, lesionada tras la crisis desatada por el golpe de Estado de junio pasado, aseguraron hoy expertos.
"Felicitamos al presidente Lobo en su investidura y esperamos trabajar con su Administración para ayudar a Honduras a sanarse de esta crisis política", dijo a Efe Charles Luoma-Overstreet, un portavoz del Departamento de Estado.
Agregó que aunque todavía hay trabajo pendiente para la reconciliación nacional y mejoras en los derechos humanos, EE.UU. cree que Lobo ha tomado decisiones que facilitarán ese proceso, como la formación de un Gabinete pluralista y una Comisión de la Verdad para esclarecer las circunstancias del golpe de Estado.
En paralelo con la investidura de Lobo, de 62 años, que se desarrolló con escasa presencia de la comunidad internacional y luego de 7 meses del golpe de Estado, el depuesto presidente, Manuel Zelaya, salió de la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se alojó desde septiembre, cuando retornó por sorpresa al país.
Zelaya y su familia viajarán hoy mismo a la República Dominicana en calidad de "huéspedes distinguidos", bajo el Acuerdo para la Reconstrucción Nacional y el Fortalecimiento de la Democracia en Honduras, pactado recientemente en Santo Domingo entre Lobo y el presidente dominicano, Leonel Fernández.
Su salida del país refleja el fracaso de los esfuerzos diplomáticos, encabezados por Washington para el restablecimiento de Zelaya antes de los comicios del pasado 29 de noviembre.
Expertos consultados hoy por Efe coincidieron en que, en una especie de "borrón y cuenta nueva", Estados Unidos respalde al nuevo Gobierno, pero insista en que cumpla sus compromisos con la democracia.
"Estados Unidos debe respaldar al nuevo Gobierno hondureño sin condiciones, y alentar a la Administración de Lobo a que persiga un diálogo nacional para tratar de superar la polarización política", dijo Michael Shifter, analista del independiente Diálogo Interamericano.
"Puede que no haya mucho entusiasmo sobre cómo se resolvió esta crisis, pero es hora de aceptar la realidad en Honduras y ayudar a ese país a salir adelante. Tiene que haber una completa rendición de cuentas, pero no hay razón para castigar al Gobierno de Lobo", enfatizó Shifter.
Pero Sarah Stephens, directora ejecutiva del Centro para la Democracia en las Américas, consideró que "sería un error profundo que EE.UU. reanude la ayuda a Honduras sin condiciones y metas que promuevan la restauración de la democracia y la estabilidad".
En ese sentido, dijo que Lobo debe comprometerse con el Acuerdo de San José, que establece la formación de la Comisión de la Verdad y promueve un diálogo sobre la reforma de las instituciones, entre otros puntos.
Tal como lo pidió Amnistía Internacional, Lobo debe ordenar una investigación de los abusos cometidos por las fuerzas de seguridad desde el golpe de Estado y castigar a los responsables, subrayó Stephens.
Por su parte, Mark Weisbrot, codirector del Centro para la Investigación Económica y Política (CEPR), lamentó que EE.UU. no haya sido más enérgico en su exigencia de restablecer a Zelaya.
Lobo, recordó Weisbrot, llegó al poder tras unos comicios que no fueron reconocidos por la mayoría de los países de la región y su investidura "representa un profundo fracaso de la Administración Obama".
Desde el Congreso, la legisladora republicana Ileana Ros-Lehtinen pidió que, en señal de apoyo a Lobo, Estados Unidos levante "de inmediato" las sanciones impuestas contra Honduras, como la revocación de visas, y reanude la asistencia financiera y la cooperación en la lucha antinarcóticos.
Ros-Lehtinen figuró entre el puñado de legisladores republicanos que desde siempre apoyaron al Gobierno de facto presidido por Roberto Micheletti.
source: http://www.google.com/hostednews/epa/article/ALeqM5hIaIUez9uNPUKMWEwxkEl...
